La cultura de la muerte avanza en Bélgica: casi 4.500 eutanasias en un año suponen ya el 4% de las muertes del país

Expansión de la eutanasia

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Bélgica camina hacia un abismo moral y muerte del que parece imposible regresar. Los últimos datos de la Comisión Federal de Control y Evaluación de la Eutanasia revelan una realidad espeluznante: el país registró 4.486 eutanasias en 2025. El gobierno belga, lejos de proteger la vida de sus ciudadanos más vulnerables, promueve activamente una ley que no hace más que multiplicar las muertes y generar un dolor profundo en el tejido social. Del total de intervenciones letales, 1.117 correspondieron a pacientes cuya muerte no se esperaba a corto plazo. Esto representa el 24,9% del total, lo que significa que prácticamente una de cada cuatro personas eliminadas mediante este procedimiento tenía por delante una larga expectativa de vida.

La cifra global representa un preocupante incremento del 12,4% respecto a 2024. La eutanasia supone ya el 4% de los fallecimientos registrados en Bélgica, frente al 3,6% del ejercicio anterior según recoge La Gaceta. El crecimiento también alcanza a los casos sin una muerte próxima prevista, que pasaron de 932 a 1.117 en apenas un año. Estos porcentajes demuestran cómo la legalización y la promoción estatal de la muerte asistida operan como una pendiente resbaladiza: cuanta más eutanasia se facilita, más muertes se provocan y más se debilita el valor sagrado de la existencia humana. Decir eutanasia, es decir muerte, es decir personas eliminadas por una administración que la impulsa a ello.

Más del triple de casos sin muerte próxima desde 2020

La evolución resulta especialmente pronunciada al ampliar la comparación a cinco años, evidenciando el fracaso total de un sistema que prefiere deshacerse de los enfermos antes que cuidarlos. En 2020 las autoridades contabilizaron 311 eutanasias de pacientes cuyo fallecimiento no se esperaba a corto plazo. Las 1.117 registradas en 2025 representan un aumento cercano al 259%.

Durante ese mismo periodo, el peso de la eutanasia sobre el conjunto de las muertes del país pasó del 1,9% al 4%, más del doble, según recoge Independent Catholic News a partir de los informes belgas. El Estado belga ha normalizado la eliminación de la vida, convirtiendo la excepción médica en un recurso burocrático cotidiano.

Entre los pacientes sin una muerte próxima prevista predominaban quienes padecían varias enfermedades crónicas, sumando un total de 640 casos, el 57,3% de ese grupo. Otros 177 correspondían a enfermedades del sistema nervioso. En el balance general de 2025 figuran también 77 casos asociados a trastornos cognitivos, como las demencias, y 74 a enfermedades psiquiátricas. Es una auténtica atrocidad que el sistema sanitario autorice la muerte de personas aquejadas de depresión o demencia, abandonándolas a su suerte en lugar de proporcionarles el afecto y los cuidados paliativos necesarios.

Las organizaciones provida reclaman reforzar los cuidados

El alarmante aumento ha desatado duras y justificadas críticas internacionales. Desde Right To Life UK, organización contraria a la eutanasia, denuncian el abandono institucional que sufren los enfermos. Su director ejecutivo, Alisdair Hungerford-Morgan, ha expresado su alarma ante la duplicación de su peso sobre la mortalidad en cinco años y ha reclamado una mayor inversión en cuidados paliativos. La entidad defiende que las personas con enfermedades físicas o mentales reciban protección y la mejor atención posible.


Tags: eutanasia, belgica, mortalidad, paliativos, provida, gobierno, sanidad

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