Desgraciadamente, como este trabajo también se podrían hacer otros titulados la maldición de los trenes españoles, de las riadas y los incendios, de las fronteras, del campo y la pesca, de la sanidad pública y un largo etcétera, pero, centrándonos en nuestro sufrido “programa espacial”, aunque muchos de los pacientes españoles no lo sepan, y no digamos los que pasan de la desinformación de los medios de perversión social, incluso militares, científicos y políticos, España cuenta con satélites de varios tipos (comunicaciones, observación, etc).
Para empezar, hay que decir que inyectamos en el espacio nuestro primer satélite en 1974, el experimental INTASAT, de 24’5 kg de peso (un nanosatélite al decir de hoy), permaneciendo activo dos años. El lanzador no fue español, pero estaban en marcha los programas de los lanzadores-inyectores INTA 300 (1.975-1983/1993), INTA 300 Guiado (1977-1980) y Capricornio (1991-1998).
Con el cambio de régimen, y su entrega a la voluntad de Estados Unidos, el programa espacial español se fue diluyendo como un azucarillo, especialmente el de los vehículos lanzadores. En la práctica solo la iniciativa totalmente privada Miura 5 de PLD Space está en marcha; tiene previsto su lanzamiento en primavera de este año desde el departamento francés de Guayana (ya saben que la Doctrina Monroe tiene excepciones para casi todos menos para España). Por supuesto, la base de lanzamiento de El Arenosillo (Huelva) no ha sido apenas desarrollada desde hace medio siglo, y de la prevista para el Capricornio en la canaria isla de El Hierro nunca más se supo.


En cuanto a los satélites ha habido medio centenar, de diversas procedencias (INTA, empresas españolas, consorcios internacionales, universidades, privadas, etc.). Especial mención merece que Julián Fernández diseñara, con 16 años, unos nanosatélites en 2021 y posteriormente creara FOSSA Systems, empresa que con DLTCode, que ha desarrollado tecnología de inteligencia de señales (SIGINT) para nanosatélites, lanzando una misión con SpaceX.
Hecha esa mínima introducción histórica, analicemos el que últimamente han saltado varias noticias sobre los satélites y su relación con España. Una de ellas tan curiosa que merece la pena copiar el titular: El Gobierno revela por error que un satélite espía de España vigila el búnker de Delcy (imagen de portada).
Y es que el tema es trascendente en sí, porque, aunque supuestamente Estados Unidos pudiera haber cegado completamente, lo que es mucho suponer, los radares y otros medios de observación venezolanos, un satélite ajeno a los contendientes pudo ver con toda claridad el despegue desde la flota yanqui de los cerca de 20 helicópteros atacantes, y su escolta, y dar el aviso. Recordemos que ya en la Guerra de Malvinas (1982) Rusia facilitó información satelital a Argentina.
Pero, ¿es que España tiene satélites espía?
Pues, sí y no. Veamos. El Plan Nacional de Observación de la Tierra por Satélite (PONTS), de 2007, buscaba tener operativos en 2013 dos satélites SEOSAT (Spanish Earth Observation Satellite), uno basado en reconocimiento radar, a denominar Paz (manda narices el buenismo del nombrecito), y otro de observación óptica, que se conocería como Ingenio. Ambos a fabricar por Airbus en España [i].
Además, en 2006 se puso en órbita el satélite de comunicaciones Spainsat, de Hisdesat (empresa formada por Hispasat, ISDEFE, Airbus Defence Space, Indra Espacio y SENER). A él ha seguido el programa Spainsat NG con dos satélites situados en órbita geoestacionaria, el Spainsat NG I y el Spainsat NG II, trabajando en las frecuencias banda X, banda Ka militar y UHF. Fueron respectivamente lanzados el 30 de enero de 2025 y el 23 de octubre de 2025


Pero es que hasta el gato usa zapatos.
Marruecos cuenta desde 2017 el Mohamed VI-A, y a partir de 2018 con el Mohamed VI-B, permitiéndole a obtener información de carácter estratégico (reconocimiento óptico de alta resolución) de Argelia, la RSAD y de España, tanto de la Península Ibérica como del territorio que reclama oficial y públicamente como “usurpado”: las Islas Canarias, Ceuta, Melilla y los islotes y peñones de soberanía española en la costa africana. Son franceses (Thales Alenia Space -TAS-) y puestos en el espacio por Francia.
España por entonces, mediante acuerdos y pagos, recibía las imágenes de los satélites franceses Helios, luegoCSO-2, igual que Alemania, Italia y Grecia.
No contento con sus capacidades, Marruecos ha comprado a Israel en 2025 otros dos satélites Ofek 13 deinteligencia, vigilancia y reconocimiento(ISR), con sensores Radar de Apertura Sintética (SAR).
Volvamos a España y al mal de ojo.
El satélite de reconocimiento radar de barrido lateral Paz fue enviado al espacio el 22 de febrero de 2018 y continúa operativo desde entonces. Lo tardío de su lanzamiento, desde Vanderberg (California), fue debido parcialmente a que las sanciones internacionales impuestas a Rusia nos obligaron a descartar (o fueron mera excusa) el contratado lanzamiento desde uno de sus cosmódromos. En julio de 2025 la empresa pública española de satélites Hisdesat y Airbus Defence Space España firmaron un contrato por 900 millones de euros para llevar adelante el programa PAZ-2 la fabricación de dos nuevos satélites radar los cuales está previsto se entreguen en 2031 y 2032.
El 17 de noviembre de 2020, desde Kurú (Guayana), el lanzador francés Vega intentó poner en órbita nuestro satélite SEOSAT-Ingenioy otro francés (el Taranis, científico). El cohete falló y España perdió casi 20 años de trabajo, un avanzadísimo satélite (750 kg y 7 años de vida útil) valorado en 200 millones de euros (¡para más inri no estaba asegurado!) y un retraso en la información estratégica óptico-espacial no cuantificable, pues no hay sustituto a la vista.
El 6 de octubre de 2023 la Arianespace francesa falló en el despliegue de satélites desde el cohete inyector Vega, provocando la pérdida parcial del primer clúster de satélites español (misión ANSER: constelación de tres pequeños satélites INTA de observación): el satélite ANSER-Leader. El conjunto sistema quedó anulando en gran medida.
El 12 julio de 2024 un cohete parcialmente reutilizableFalcon 9 de SpaceX (Elon Musk) falló en la inyección en órbita de 20 satélites de la constelación Starlink. Entre ellos había al menos ocho satélites de cuatro compañías españolas: Hisdesat, Fossa, Sateliot y Satlantis.
Por último, el satélite de comunicaciones SpainSat NG IIlanzado en octubre pasado desde Cabo Cañaveral con otro cohete Falcon 9, nuevamente Elon Musk, a finales de noviembre pasado o a comienzos de año (según qué fuentes), quedó inoperativo, supuestamente, por el choque con un granito de basura espacial de unos tres gramos. Su ya anunciada sustitución se cifra en una inversión de 1.000 millones de euros

Como puede observar el lector, además de “tener mal de ojo”, estamos vergonzosamente colonizados idiomáticamente por el inglés.
Luego alguien dirá cínicamente que es innecesario tener cohetes inyectores y bases de lanzamiento propias, sobre todo “por ser antieconómicas”, además de militaristas.
Podemos echar la culpa al azar, nunca a turbias maquinaciones, que nuestro buenismo no puede admitir … aunque, como las meigas y brujas, “haberlas haylas” queramos o no. Pero no podemos ocultar a nadie de que se pueda constatar que Marruecos tiene dos satélites espías (¡perdón, de observación!), yendo camino de cuatro, y nosotros solo uno. Incluso el CEU constata que la “brecha tecnológica” se ha acortado, por no decir invertido. Y estamos hablando de la derecha pretendidamente intrépida y moral, aunque que se caracteriza por el buenismo, como si fuera de izquierdas, y la política del avestruz especialmente en el contexto internacional.

Anatema sean los políticos y militares “atlantistas” a muerte, a muerte de España, claro. Los herederos de los afrancesados y los liberales (moderados y conservadores), los que se rasgan las vestiduras porque se culpa de Gibraltar, del 98, del Magnicidio de Carrero y del vasallaje a Marruecos a los sajones-sionizados, a los traidores de entonces y sus herederos actuales, a los que nos llevan a la destrucción de España pasando por la Tercera Guerra Mundial, eso sí, desarmados y en el lado de nuestros adversarios seculares y permanentes, el lado woke del mundialismo globalista.
José María Manrique García | Cor. Artª. (R.). Escritor
[i] Originalmente EADS (European Aeronautic Defence and Space),hoyAirbus Group o Airbus SE, es la más importante corporación paneuropea de industria aeroespacial y militar, y una de las cinco primeras mundiales. Surgió en 1998-2000 de la unificación de la francesa Aérospatiale-Matra, las alemanas Dornier GmbH y DaimlerChrysler Aerospace AG (DASA) y la española Construcciones Aeronáuticas SA (CASA). Está registrada en Holanda.




