La política española contemporánea se ha edificado sobre una ficción promovida por los nacionalistas, legitimada por la izquierda y asumida por una derecha sin criterio: que España es una anomalía antidemocrática que ha oprimido a supuestas naciones genuinas como Cataluña o el País Vasco.
«La invención del agravio» es un ensayo que desmonta esa fabulación y sostiene que el sistema autonómico, lejos de reparar una supuesta injusticia ancestral, ha propiciado, mediante incentivos perversos, desigualdades territoriales, privilegios de clase y un deterioro de la calidad democrática.
El autor es Félix Ovejero, profesor de Filosofía Política y de Metodología de las Ciencias Sociales de la Universidad de Barcelona.
Su tesis es que no existe un problema territorial, sino un problema nacionalista que durante décadas ha contaminado el debate público y condicionado la acción política.
El punto de partida es que en España hemos normalizado las patologías políticas. Estamos instalados en un delirante guión según el cual las leyes se redactan de acuerdo con los delincuentes y debemos aplaudir su ocasional cumplimiento. “Algo muy serio: cuando hacer lo debido y obligado se entiende como un gesto de generosidad, estamos otorgando licencias para el delito. Solo se agradece lo que es potestativo”, afirma. En Cataluña, por ejemplo, el incumplimiento de la ley apenas importa. Es una impunidad perfectamente compatible con la tranquilidad callejera.
El lector estará ante un análisis implacable que revela la verdadera enfermedad que amenaza nuestra democracia, no es otra que el propio nacionalismo.
Dividido en ocho capítulos, desmonta los mitos centrales de esa narrativa y sostiene que el nacionalismo debe ser combatido como en su día se hizo con las justificaciones del racismo o del machismo: no aceptando sus términos, sino mostrando que el verdadero problema es su sustrato ideológico. También incorporan algunos pasajes de artículos de prensa y, reescritos, de otros más largos aparecidos en Letras Libres y Revista de Libros.
Hay una especial atención a la complicidad política de la izquierda, y este es su valor añadido. Su observación es que, contradiciendo sus principios igualitarios y democráticos, ha otorgado legitimidad moral a esas tesis. “Esa es la fabulación, gestada por los nacionalistas, aceptada y difundida por la izquierda, y que ha acabado por inocularse a nuestro entero ecosistema político. A partir de ahí, todo lo demás”.
Explica cómo se ha llegado a la situación de que España sea una anomalía antidemocrática. Sobre ese supuesto, fundamental para el nacionalismo, se ha edificado nuestra historia política reciente.
El profesor Ovejero reclama instituciones para una democracia de ciudadanos libres e iguales y alerta sobre los riesgos de seguir legitimando un relato profundamente reaccionario. Para empezar, hay que combatir al nacionalismo sin tomar sus proclamas como la descripción del problema.
(Autor: Gabriel Cortina)
Ficha técnica:
La invención del agravio
Félix Ovejero
Editorial Alianza
268 páginas




