Historiadores e “historieteros” | Luis David Bernaldo de Quirós

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Antes de nada, comentar que la palabra “historietero” no figura en el Diccionario de los “inmortales” de la RAE, figurando, sin embargo, historieta. Gran incoherencia. También es incoherente que figure la palabra sociata, y no admitan “comuniata”.

Dicho lo anterior, y como ya saben, por mor de la “recuperación de la memoria histórica”, promovida y auspiciada por el inepto Rodríguez Zapatero, se están escribiendo una serie de falsedades sobre nuestra historia reciente, propias de “historieteros” y no de historiadores.

El  historiador tiene que escribir la Historia sin ningún tipo de ideología y con total objetividad. Tiene que basarse en documentos, fuentes y textos verdaderos Si no lo hace así, será un “historietero”.

Por otra parte, el “historietero” usa la digresión, que consiste, como ya sabrán, en hablar de cosas que, aunque tenga algo que ver con lo que se está comentando, no aportan nada verdadero.

También usa la paráfrasis, que es una interpretación del texto a base de repetir y repetir muchas cosas, sin aportar nada verdadero y positivo.

Asimismo, usa el estilismo, que en el fondo es fijarse solamente en los aspectos formales, haciendo una especie de redacción literaria sobre el documento histórico.

Emplean también los “historieteros” el énfasis, que consiste en sacar del texto apreciaciones personales, ya sean afirmativas o negativas, con lo que se evita la objetividad.

Otra cosa que usan es lo que podíamos llamar el personalismo: yo, me, mi conmigo, pienso, opino, me parece, creo, conozco, para mí, etc. Del plural de cortesía, nada de nada. (Sobre este tema había un pedante marxista infumable que decía de sí mismo “tengo mucho de científico”; “es el mejor homenaje que se me puede hacer”; “lo más granado de la intelectualidad ha venido a verme”, y un largo etc.)

Los “historieteros”, interpretan el texto histórico a su manera, evitando criticarlo honestamente, evitando también dar una adecuada y verdadera explicación. Muchos de ellos escriben la Historia bajo presupuestos del materialismo histórico.

En fin, así se llega a contar la Historia con errores, mentiras, embelecos, lagunas, deficiencias, etc, llegando a decir, por ejemplo, y como ya saben, que los asesinatos, crímenes, robos y actos vandálicos durante la segunda República, eran obra de “incontrolados”. O también, como comentaba en su día el pedante infumable marxista que mentábamos antes, decir que ETA era fascista.

Luis David Bernaldo de Quirós Arias | Escritor