La importancia geoestratégica de estrechos y canales marítimos que no puedes perder de vista

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El comercio marítimo representa el 90% del comercio internacional. La relación costes beneficios del transporte marítimo no ha sido igualado por ningún otro medio de transporte y es vital para el sostenimiento de la economía internacional y el desarrollo de la globalización.

Dentro de las rutas de navegación existen unos cuellos de botella condicionados tanto por la geografía como por la actividad humana y la estabilidad de estos puntos es necesaria para el desarrollo de la economía internacional. En este sentido, el objetivo de este artículo es hacer un análisis de la situación de estabilidad de estos cuellos de botella para este 2023 a fin de que instituciones públicas o privadas tengan capacidad de anticipación en sus planes estratégicos.

Pese a que existen una gran cantidad de estrechos geográficos a nivel internacional, a lo largo de este artículo, se trabajaran únicamente 5 estrechos geográficos y los dos canales de construcción humana, de mayor relevancia a nivel internacional. La importancia viene dada por dos factores principales. El primero, en relación con la cantidad de buques que transitan anualmente y, el segundo, al tipo de mercancías que transportan.

Los enclaves geográficos que se van a exponer en este artículo son el estrecho de Gibraltar, el estrecho del Bósforo, el estrecho de Malaca, el estrecho de Ormuz y, por último, el estrecho de Bab el Mandeb. Con respecto a los canales marítimos, la elección viene determinada por su posición geográfica y el número de buques que transitan. En este sentido, se analizará la situación en el canal de Suez y en el canal de Panamá.

Estrecho de Gibraltar

El estrecho de Gibraltar es la puerta de entrada y salida del mar Mediterráneo hacia el mar Atlántico. Además, es un punto geo estratégico y uno de los principales estrechos del comercio marítimo internacional. Este estrecho destaca por ser el punto de paso del comercio Asia-Europa y del comercio energético entre los países de Oriente Medio y Europa. Se estima que cada año pasan 100.000 buques, lo que representa cerca del 10% del tráfico marítimo mundial.

Con respecto a su estabilidad, el estrecho de Gibraltar se encuentra en una situación positiva. Actualmente, la región circundante no encuentra focos de inestabilidad que puedan repercutir en su correcto funcionamiento.

Más allá de los litigios con respecto a aguas territoriales entre Reino Unido y España, con respecto al Peñón de Gibraltar, y las tensiones entre España y Marruecos, la situación este año no parece que vaya a presentar un riesgo para el tránsito marítimo. Pese a todo, actividades ilícitas como el tráfico de drogas y la inmigración ilegal pueden suponer el reforzamiento de los controles de los buques mercantes que operen en la zona.

El estrecho de Gibraltar a lo largo de este año 2023 no debería suponer una amenaza para el tráfico marítimo internacional, ya que se encuentra en una región con una alta estabilidad, donde los litigios internacionales no escalan más allá de enfrentamientos diplomáticos. Es por ello que es uno de los pocos estrechos cruciales que va a gozar a lo largo de este 2023 de estabilidad.

Estrecho de Malaca

El estrecho de Malaca es el cuello de botella marítimo más transitado del planeta. A través de él circula cerca del 25% del comercio mundial, lo que pone de relevancia su papel en la economía internacional. A través de este corredor, tanto China como Japón y Corea comercializan sus productos al resto del mundo, por lo que es de especial importancia para los tres países.

Además, une el mar de China Meridional con el Océano índico, lo que implica que no solo China, Japón y Corea son dependientes comercialmente de él, sino que todos los países del Sudeste Asiático dependen de su estabilidad.

La estabilidad del estrecho de Malaca está muy condicionada por las Relaciones Internacionales, ya que tanto China, a través de las islas artificiales construidas a lo largo de los últimos, como la India, a través del archipiélago de las Andamán y Nicobar, están pugnando por el control de este estrecho.

A ello se suman también las tensiones entre EEUU y China por Taiwán. Un conflicto entre ambas potencias podría suponer un bloqueo del estrecho de Malaca. Por parte de Washington, con el fin de constreñir la economía china, ya que a través de este llega una importante parte del suministro energético del gigante asiático.

Las probabilidades de un conflicto armado entre las potencias regionales a lo largo de 2023 son bajas, pero en caso de producirse tendrían unos efectos graves para el tránsito por el estrecho y la economía internacional.

Por otro lado, la piratería está presente en la zona con piratas que operan tanto del archipiélago de Riau como de la región de Aceh. Aunque no supone una amenaza grave para el tránsito marítimo, sí implica un sobrecoste en los seguros de las navieras, que al final termina repercutiendo en el precio final de la cadena de suministros.

A ello también debemos sumar los grupos yihadistas y terroristas que operan en la región, que pueden implicar una desestabilización de los Estados colindantes o utilizar la piratería como medio de financiación.

Por tanto, podemos concluir que el estrecho de Malaca de cara al 2023 será una zona con una estabilidad media, pero que, a diferencia del estrecho de Gibraltar, sí puede sufrir acontecimientos internacionales o actividades ilícitas que perjudiquen el tráfico marítimo internacional.

Estrecho de Bab El-Mandeb

El estrecho de Bab El-Mandeb es uno de los estrechos con mayor tráfico internacional, representando cerca del 20% del comercio mundial marítimo. Su privilegiada posición geográfica deriva de que es el punto de conexión entre el Golfo de Adén con salida al océano Índico y el mar Rojo que, a través del canal de Suez, es la entrada al Mediterráneo.

Por este estrecho pasa un importante flujo del comercio energético entre los países árabes productores de petróleo y la UE. También es fundamental para el comercio entre la UE y China, esta última tiene una base militar en Djibouti.

La estabilidad en la región complica que dicho estrecho pueda ser considerado seguro. Es decir, que los Estados colindantes, a excepción de Djibouti, se encuentran en conflicto, implica que el tránsito por la zona no sea estable.

En Eritrea, el conflicto del Tigray de su vecino Etiopia dificulta su propia estabilidad pese a los acuerdos de paz alcanzados este año. Somalia es un estado fallido con múltiples señores de la guerra que utilizan la piratería como medio de financiación, además el grupo Al-Shabab (filial de Al-Qaeda) supone un grave riesgo para la estabilidad en la región.

Más allá de estos, la guerra en Yemen es el mayor peligro para el estrecho. Debemos tener en cuenta que Yemen se encuentra en una situación de conflicto armado, con múltiples grupos operando en la región. Además, actualmente están presentes grupos de Al-Qaeda y el ISIS que pueden desestabilizar la región o bien utilizar el estrecho como medio de financiación o ataque de repercusión que les haga volver a las primeras portadas.

Por otro lado, los hutíes han desarrollado unas guerrillas marítimas con capacidades de plantado de minas y secuestro de barcos. Por último, la piratería en Somalia sigue siendo un factor a tener en cuenta pese a la Operación Atalanta, que buscó erradicarla.

Por tanto, de cara a 2023 el estrecho de Bab-El-Mandeb se encuentra en una situación de estabilidad negativa que puede suponer un grave riesgo para el comercio marítimo internacional. Tanto grupos yihadistas, piratas y bandos en el conflicto de Yemen pueden explotar este estrecho de cara a obtener objetivos tanto económicos como militares. Además, el fin de la Operación Atalanta puede desembocar en este 2023 en un resurgimiento de los ataques piratas en la región.

Estrecho de Ormuz

El estrecho de Ormuz es vital para la estabilidad de la economía internacional, ya que el 46% del crudo que se exporta vía marítima y el 26% del gas licuado mundial transita por este estrecho. Gracias a este, el Golfo Pérsico se comunica con el océano Índico, lo que permite el tránsito bien hacia Asia o Europa y América a través del canal de Suez. Un cierre total o parcial del mismo tendría amplias consecuencias en la economía internacional y puede implicar el casus belli por parte de Estados Unidos en caso de que Irán decida cortarlo.

La estabilidad en el estrecho de Ormuz está derivada de la competición geopolítica que existe a su alrededor. Las luchas de poder entre Irán y Arabia Saudí pueden desembocar en un conflicto armado que impida el tráfico marítimo en el golfo pérsico. Los recientes ataques por parte de Irán a instalaciones de refinamiento de petróleo saudíes, la invasión de Yemen por parte de Arabia Saudí y los apoyos de Irán al movimiento Hutí ponen de manifiesto la creciente rivalidad entre ambas potencias regionales.

Por otro lado, la rivalidad entre las potencias occidentales e Irán han supuesto que este último haya utilizado el secuestro de barcos en el estrecho, como una herramienta de presión. Esto implica que el movimiento por la región es inseguro.

Además de los secuestros, diferentes explosiones de petroleros han sucedido a lo largo de los últimos años a consecuencia de minas marinas. La actual crisis en el país persa puede suponer una revitalización de las tensiones entre los países con intereses en el estrecho que pueda repercutir negativamente en el mismo.

El estrecho de Ormuz no parece que en este 2023 que vaya a tener una tendencia positiva, sino todo lo contrario. Las tensiones en la región entre sus diferentes actores podrían suponer una escalada del uso de dicho estrecho como herramienta de ataque, sobre todo por parte de Irán, que no ha dudado en amenazar con cortar su tráfico, secuestrar barcos y posiblemente minar ciertas rutas a fin de presionar al resto de potencias rivales.

Estrecho del Bósforo

El estrecho del Bósforo es la entrada al Mar Mediterráneo desde el Mar Negro y es, por tanto, la única salida a un mar caliente de todos los países de su ribera, excepto Turquía. La peculiaridad de este estrecho es que Turquía controla los dos puntos terrestres del estrecho y gracias al Acuerdo de Montreux tiene un acuerdo de control navegación, pudiendo cerrarlo en caso de conflicto si así lo estima. A través de este estrecho cruzan cada año 40.000 buques mercantes que deben pagar una tasa a Turquía por su navegación.

La reciente guerra de Ucrania ha supuesto un foco de inestabilidad en dicho estrecho, llegando a su cierre este año por la presencia de minas marinas cerca del mismo. La problemática de las minas marinas usadas en la guerra de Ucrania por ambos bandos puede poner en riesgo la navegación y un aumento de los sobrecostes de los seguros en este 2023.

A todo ello, debemos sumar la capacidad del estado turco de cerrar la navegación en el estrecho, estos dos factores pueden suponer un problema de cara a este 2023 en la navegación y tránsito de este.

Por último, las fuertes tensiones entre Grecia y Turquía pueden llegar a implicar choques marítimos en el mar Egeo, que está directamente conectado al estrecho, e intensificar la tensión entre ambos países. En caso de producirse un choque armado entre ambos, es seguro que el estrecho del Bósforo se vea profundamente perjudicado en su tránsito.

En este sentido, la estabilidad en el estrecho del Bósforo es negativa y derivada de la guerra de Ucrania y las crecientes tensiones entre Grecia y Turquía. De cara a este 2023 es de esperar que Turquía use su control del estrecho del Bósforo para cerrar el tránsito marítimo por la presencia de minas marítimas en las proximidades del mismo.

Canal de Suez

El canal de Suez, ubicado en Egipto, cumple un rol fundamental en el comercio marítimo internacional al unir el continente asiático y su industria con el mercado de Europa y el norte de África. El canal está bajo control del gobierno egipcio y transitan por él unos 20.000 buques anuales. El incidente del Evergreen que bloqueó el tránsito por el canal y sus efectos en el comercio marítimo, son un claro ejemplo de la importancia de este canal.

El canal de Suez tiene graves problemas en su entorno cercano, como la inestabilidad del desierto del Sinaí, derivado del conflicto armado que sucede entre el ejército egipcio y las tribus del Sinaí contra el ISIS. Actualmente, el ISIS del Sinaí opera con armamento ligero y IEDs, pero dado los efectos que podría tener paralizar el canal de Suez, es de esperar que el grupo intente algún tipo de ataque contra el mismo o los barcos que lo transitan.

El 18 de noviembre de 2022 el ISIS atacó al ejército egipcio en la ciudad de Al-Qantara ubicada en el propio canal, causando la muerte de 16 soldados. Esto demuestra la capacidad del grupo no solo para atacar fuera del propio desierto del Sinaí, sino también que tienen los medios para producir daños al ejército egipcio.

Las posibilidades de que este grupo ataque algún barco o coloque una mina marina en el canal, va a incrementar a lo largo de este año, a no ser que el gobierno egipcio consiga eliminar el grupo en la región, algo que a corto plazo no parece factible.

Por tanto, el canal se encuentra en una situación de estabilidad negativa de cara a este 2023 y las posibilidades de que se corte el tránsito no van a ir detrimento debido al reto que supone controlar todo el tramo del canal y la proliferación de actuaciones por parte del ISIS en el desierto del Sinaí.

Canal de Panamá

El canal de Panamá, situado en Centroamérica, es el principal cuello de botella del tráfico marítimo en el continente americano, por él transitan 12.000 buques anualmente. Situado en el país de Panamá, reside bajo su control político, pero la influencia americana en el país sigue presente. Estados Unidos sigue siendo el principal usuario.

La situación en el canal es estable pese a las inestabilidades que se viven en la región y la alta tasa de criminalidad. En el caso de Panamá, no cuenta con grupos guerrilleros operando en el país y los únicos focos de criminalidad se concentran en organizaciones de tráfico de personas y drogas, como único punto de entrada terrestre a Centroamérica desde Sudamérica. Estas organizaciones operan principalmente en la selva de Dairén y no suponen una amenaza real para el buen tránsito y funcionamiento del canal.

El canal de Panamá es junto al estrecho de Gibraltar los dos únicos cuellos de botella del transito marítimo que gozan de estabilidad positiva. De cara al año 2023 es poco probable que el flujo de buques mercantes se vea afectado y suponga un riesgo para el comercio marítimo internacional.

(Con información de Lisa News | Jaime Belda Copado)

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